Un informe de CICCRA detalla que el consumo aparente de carne vacuna retrocedió un 12% interanual en los primeros siete meses de 2026, con una baja de casi 5 kilos por habitante.
El consumo interno de carne vacuna en Argentina se desplomó a 46,3 kilos por habitante anuales, marcando un retroceso del 9,4% interanual y consolidando el peor registro en dos décadas.