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CRISIS EN EL SECTOR TEXTIL: CIERRAN LOCALES Y CRECE LA VENTA DE ROPA USADA

El sector textil argentino atraviesa una etapa crítica marcada por la caída del consumo, el cierre de establecimientos comerciales y una retracción en la capacidad productiva de las fábricas, mientras los consumidores optan por alternativas más económicas como la ropa usada.

Crisis en el sector textil: cierran locales y crece la venta de ropa usada
Crisis en el sector textil: cierran locales y crece la venta de ropa usada Foto: Nuevarioja Sociedad

La información surge de relevamientos de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) y datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), difundidos por Nuevarioja Sociedad.

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El impacto en las zonas comerciales

Las principales avenidas comerciales de la Ciudad de Buenos Aires presentan un panorama de persianas bajas y carteles de alquiler. La avenida Cabildo ha duplicado su cantidad de locales desocupados, mientras que en la zona de Flores, la avenida Avellaneda registró un incremento interanual de más del 160% en la vacancia comercial.

La crisis también afecta a arterias históricas como Santa Fe, Córdoba, Corrientes y Rivadavia, donde comercios con décadas de trayectoria han debido cesar sus actividades.

Contracción en la producción y empleo

El deterioro comercial es reflejo de una crisis que abarca toda la cadena textil. Según la FITA, la producción del sector acumula una caída del 22,6% interanual, con plantas industriales operando al 45,3% de su capacidad instalada.

Desde fines de 2023, el sector ha sufrido el cierre neto de más de 500 establecimientos productivos y la pérdida de 28.322 puestos de trabajo formales en las áreas de confección, textil y calzado.

  • Caída del 22,6% en la producción textil.
  • Capacidad instalada industrial al 45,3%.
  • Pérdida de más de 28.322 empleos formales.
  • Cierre de más de 500 establecimientos productivos.

Cambios en los hábitos de consumo

La pérdida del poder adquisitivo ha llevado a las familias a priorizar gastos esenciales, relegando la compra de indumentaria nueva. Ante este escenario, la venta de ropa usada se ha consolidado como una alternativa creciente para los consumidores.

A esto se suma la competencia de plataformas internacionales de bajo costo, que, según los comerciantes locales, dificulta la competitividad frente a los costos de logística, impuestos y tarifas actuales.

Ante la falta de políticas de respaldo para las pymes, los comerciantes advierten que la situación requiere medidas urgentes para sostener la actividad frente a un mercado que se inclina cada vez más hacia el consumo de prendas de segunda mano.

Fuentes consultadas

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